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La Compañía Jallalla presentó “Tinkucuna. Encontrémonos en América” en el Teatro Municipal de Arica, en una función que conmemoró una década de creación y puso en el centro la memoria, el territorio y los saberes de mujeres vinculadas al patrimonio regional.
La danza se convirtió en un espacio de encuentro entre memoria e identidad en Arica. El pasado sábado 5 de septiembre, el Teatro Municipal recibió a la Compañía Jallalla con la presentación de “Tinkucuna. Encontrémonos en América”, una obra que formó parte de la conmemoración de los diez años de desarrollo del denominado Lenguaje Andino Contemporáneo impulsado por la agrupación.
La presentación coincidió con el Día Internacional de la Mujer Indígena, una fecha que permitió vincular la creación escénica con el reconocimiento de mujeres que han contribuido a preservar conocimientos y expresiones culturales en Arica y Parinacota.
Durante una década, Jallalla ha construido una propuesta que combina elementos de las danzas y ritmos andinos con recursos de la danza contemporánea, incorporando la memoria corporal y la cosmovisión de los pueblos originarios. “Durante estos diez años, el Andino Contemporáneo ha desarrollado una propuesta escénica que dialoga entre las danzas y ritmos andinos, la danza contemporánea, la memoria corporal y la cosmovisión de los pueblos originarios”, explicó su directora, Vanessa Lissette González.
Mujeres portadoras de memoria
La función también tuvo un componente de reconocimiento. La compañía distinguió a Justa Álvarez Álvarez, por su trayectoria vinculada a la gastronomía andina y su papel en la transmisión de conocimientos y memoria; Basilia González González, por su aporte a la medicina ancestral y la preservación de saberes indígenas; y Macarena Luna Henry, integrante del proceso artístico desarrollado durante estos diez años.
El homenaje puso en valor distintas maneras de mantener vigente el patrimonio. Desde la alimentación y los conocimientos medicinales hasta la creación artística, las historias reconocidas muestran que la cultura también se transmite mediante prácticas cotidianas y experiencias compartidas entre generaciones.
En escena participaron Macarena Luna Henry, Andrea Escobar Durana, Carry Castro Miranda, Luis Chacón Castro, Sebastián Pérez Huerta y Judith Galdámez Devia, junto al trabajo de iluminación de David Córdova Patiño, el registro audiovisual de Jorge Alción y la dirección de Vanessa González, además del equipo técnico del Teatro Municipal.
La iniciativa fue parte del Subsidio a la Difusión y Fomento de las Culturas Indígenas 2026, del Fondo de Cultura y Educación de CONADI, programa que permitió fortalecer la circulación de expresiones artísticas regionales y la visibilización de mujeres vinculadas a los pueblos originarios.
A diez años de su creación, Jallalla continúa explorando una pregunta central para su trabajo: cómo llevar la memoria del territorio a nuevos lenguajes. En Tinkucuna, esa búsqueda encontró en la danza un punto de encuentro entre tradición y contemporaneidad, reafirmando que el patrimonio también puede permanecer vivo cuando se transforma, se interpreta y vuelve a encontrarse con nuevas generaciones.

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