Deceso de Leyla Noriaga: guardiana del territorio, voz de los pueblos y defensora del medio ambiente.

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Desde Aricayciencia despedimos hoy con profundo respeto y gratitud a Leyla Noriaga, mujer ariqueña cuya vida estuvo marcada por una convicción inquebrantable: la defensa de los pueblos originarios y la protección del medio ambiente como pilares fundamentales para un futuro justo y digno.

Leyla fue una luchadora incansable del territorio. Su trabajo, siempre vinculado a las comunidades y a las cosmovisiones ancestrales del norte de Chile, dejó una huella profunda en la Región de Arica y Parinacota. Desde el altiplano hasta la costa, su voz se alzó para proteger el agua, los ecosistemas frágiles y los derechos históricos de los pueblos originarios, entendiendo que la naturaleza no es un recurso, sino un sistema vivo del cual somos parte.

Una mirada integral entre ciencia, saberes ancestrales y comunidad

En Aricayciencia reconocemos en Leyla a una aliada fundamental del pensamiento crítico, del diálogo intercultural y de la educación ambiental. Su mirada integradora supo tender puentes entre el conocimiento científico y los saberes ancestrales, promoviendo una comprensión profunda del territorio basada en el respeto, la observación y la memoria colectiva.

Leyla entendía que la defensa ambiental no podía desligarse de la justicia social. Por ello, su trabajo siempre estuvo acompañado de procesos educativos, encuentros comunitarios y espacios de reflexión donde niñas, niños, jóvenes y adultos mayores pudieron reconocerse como guardianes de su propio entorno.

Un legado que trasciende su partida

La partida de Leyla Noriaga deja un vacío profundo, pero también una responsabilidad colectiva: continuar el camino que ella ayudó a abrir. Su ejemplo vive en las comunidades que fortaleció, en las luchas que visibilizó y en las nuevas generaciones que hoy levantan la bandera del cuidado del territorio con conciencia y dignidad.

Desde Aricayciencia creemos firmemente que honrar su memoria implica seguir observando, investigando, educando y comunicando desde una ética territorial, tal como Leyla lo hizo durante toda su vida.

Gracias, Leyla

Gracias por tu coherencia, por tu valentía y por recordarnos que la ciencia, el medio ambiente y los pueblos originarios deben caminar juntos. Tu legado seguirá presente en cada acción que busque proteger la vida, el agua y la memoria de nuestros territorios.

Que la tierra que defendiste te reciba en calma.
Leyla Noriaga, presente, hoy y siempre.

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